El presidente francés, Emmanuel Macron, ha puesto sobre la mesa de su homólogo estadounidense, Donald Trump, un paquete de propuestas estratégicas encaminadas a contener la escalada desbocada de los precios del crudo. Entre las medidas principales destaca el impulso de una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar la reapertura y la libre navegación en el estrecho de Ormuz, arteria vital del comercio energético mundial que permanece bloqueada desde el estallido del conflicto en Oriente Medio a finales de febrero.
Ambos mandatarios mantuvieron un encuentro en Nueva York, coincidiendo con la llegada del líder galo para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, una cita que Macron calificó de «muy constructiva» y en la que también se abordaron los frentes abiertos en Ucrania.
Seguridad en el mar Rojo y apoyo reforzado a Kiev
Durante la reunión bilateral, París y Washington analizaron vías complementarias para «proteger mejor» las infraestructuras e instalaciones petroleras en el mar Rojo —gravemente afectadas por el control de los rebeldes hutíes en el estrecho de Bab el Mandeb— y permitir así la circulación segura de buques portacontenedores y petroleros al margen de un acuerdo diplomático global.
En paralelo, el jefe del Estado francés insistió ante el inquilino de la Casa Blanca en la urgencia de respaldar a Ucrania con mayor contundencia, reclamando un suministro acelerado de misiles interceptores y abogando por impulsar una «tregua energética y una moratoria en el mar Negro» para blindar las infraestructuras críticas ucranianas ante la ofensiva rusa.